El ordenador se está convirtiendo, o lo están convirtiendo, o lo estamos convirtiendo en una caja para bobos con la tele, te pones delante, te ponen imágenes chulas, no hay que leer y tragamos lo que sea….Sin embargo la vida está llena de claves, algunas encriptadas que si no ponemos todo nuestro empeño en descifrarlas seguramente pasaremos a mejor vida como borregos y sin enterarnos de nada.
El idioma universal: la música. Se basa en armonías cifradas y cuando habla un maestro ese idioma a todos nos gusta, da igual que sea pop, rock, clásica, folk. Un maestro destila el lenguaje encriptado para traducirlo en armonía, estética, belleza…la esencia de lo bueno.
Hoy fuimos a Lillo cuatro amigos que como no tenemos caras tampoco vamos a ponernos nombres, pero fuimos cuatro amigos. Cabalgamos sobre las dos ruedas dando la vuelta al Susarón, subida a la collada cañera, bajada pindia hacia el borde del embalse del Porma hasta cerca de Rucallo y vuelta para Lillo;, y nos llenamos de fragancia de primavera, de aire frío, de barro, de buenas sensaciones….., como siempre no callé. Estaba feliz, con mis colegas en un paisaje perfecto, acordándome de una canción que cuando era un crío tuve que aprender, pues fuimos con mis padres y el coro de la iglesia a un certamen de coros en el que la canción oficial tenía un estribillo que empezaba así: “Vegamián tiene dos cosas que no las tiene León, La Virgen de los caminos y la Peña del Susarón…
Ahora que me confieso profundamente ateo, aún me acuerdo de ese estribillo pues nunca estuve en Vegamian. Uno de mis amigos que tiene casa por la zona sabía que Vegamian está ahora debajo del Embalse del Porma….
pd: La culpa de la falta de imágenes es que la bataría de la cámara no estaba cargada...